La “dudosa” conducta del Banco Popular en su ampliación de capital

[hupso]

Ante tanta regulación, no deja de sorprendernos en Blackbird, la ampliación de capital del Banco Popular. El anuncio ha cogido por sorpresa al mercado, pero la urgencia en la misma, demuestra las necesidades del Banco Popular, de recapitalizarse lo más rápidamente posible. Podríamos explicarlo de muchas maneras, pero la realidad es que una entidad que ha tomado decisiones de inversión incorrectas en los últimos años, debería de caer en bancarrota. Lo cierto es que los dueños de la compañía, que son sus accionistas, se han esforzado para dar una nueva oportunidad a un equipo directivo, que ha necesitado aproximadamente, 6.000 MM€ para poder continuar con su actividad, dilapidando los ahorros de sus inversores, pero manteniendo el mismo equipo directivo responsable.

Las malas decisiones se repiten en el Banco Popular, puesto que tras el exceso de ambición del nuevo equipo directivo, que trató de buscar un cambio en su modelo de gestión durante la etapa de la burbuja, se desembarcó de manera agresiva al mercado inmobiliario, en el peor momento y dejando de lado la joya de la corona, que no es otra que su división PYMES. En nuestra última nota, les informaba de los motivos por los que pensaba que tras la ampliación de capital, la oportunidad estratégica de invertir en el Banco Popular, contempla riesgos y oportunidades, pero que a los precios actuales merecía la pena. Y sujetaba la idea de inversión buscando oportunidad táctica, basándome en una compañía que cotiza 0,6 veces su valor contable, con 340 puntos básicos de excedente en su core capital y un negocio PYME con rentabilidad de dos dígitos. La oportunidad del Banco Popular de salir a flote, pasa por la necesidad de hacer efectiva la ampliación de capital y por supuesto, de aprovechar dicha necesidad, soltando lastre en su cartera de activos inmobiliarios. Especulativamente defendía la hipótesis del Banco Popular por dos motivos, su elevado porcentaje de bajistas sobre el valor y el más que previsible comportamiento del Banco, en caer en la tentación de aprovechar su cartera de clientes, en beneficio propio. Nuestros temores se ha hecho realidad y la estrategia de la entidad se ha centrado claramente en perjudicar a sus clientes, cambiando ahorro y crédito, por recursos propios. Por supuesto que esta mala praxis emana claramente de las altas esferas y no de sus empleados, que más que ser parte implicada, son víctimas de esta conducta irresponsable, poco ética y si atendemos a la Ley del Mercado de Valores, ¡ilegal! Por supuesto, estoy hablando una vez más de esa posición dominante de un banco, que al realizar una ampliación de capital, en lugar de presentar la propuesta a los inversores, para que sea el propio mercado el que decida; utiliza sus vías de negocio, haciendo un uso fraudulento de su disposición, para convertir ahorros de sus clientes, en recursos propios. Hemos realizado un trabajo de investigación muy simple, que está al alcance del  regulador y de cualquier persona interesada en controlar y supervisar que las acciones del Banco sean éticas y por supuesto legales. El Banco Popular, ha accedido a facilitarnos un préstamo a un tipo del 2,5%, con una comisión de apertura del 0,30% para poder comprar acciones del Banco Popular. Esta situación, aunque se puede negar de las altas esferas, es totalmente comprobable por cualquier responsable con posibilidad de solicitar información al banco. Podemos explicarlo de manera honesta y no decimos nada que no debamos decir, si les explicamos que al fin y a al cabo, el Banco concede préstamos a sus clientes, a cambio de comprar derechos de suscripción preferente, acudir al hecho corporativo y luego depositar los 1,25€ por acción en la caja del Banco.

 

Si quiere leer todo el informe, siga este enlace.

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