IBEX 35; ¡Estrategias y previsión de inversión 2015!

[hupso]

“La paciencia es la fortaleza del débil y la impaciencia la debilidad del fuerte” Immanuel Kant.

 

Vuelvo a mi tribuna de opinión con más fuerza que nunca esperando que me acompañen semanalmente a analizar los mercados y las reflexiones que de nuestra operativa nacen. Es especialmente en estos días en los que me doy cuenta de lo que significa mi trabajo, y de lo que él se deriva. Es en estos momentos cuando debo recordar cuál es nuestro oficio y a qué nos dedicamos, no precisamente por olvidar las circunstancias que aplicamos en nuestros métodos, que seguimos a diario en el BlackWhisper y que enseñamos en nuestro Máster de operativa. Dicho esto, se que los conocimientos técnicos son fácilmente incorporables en nuestra manera de pensar. Sin embargo, la aplicación práctica de los conceptos complican sobremanera nuestro propósito, básicamente por el tan fastidioso componente emocional, del que siempre hablo, por ello me especialicé hace años en el psicotrading, y considero que me ha llevado a buen puerto.

No tener una clara arquitectura operativa y dejar de lado un concepto tan importante como el tiempo, hace que infinidad de veces no podamos soportar estar a la espera y que la ansiedad se apodere de nuestras inversiones. Y la ansiedad, no nos equivoquemos, no corresponde a ningún juicio objetivo de valoración técnica, es más bien un sesgo importante en los errores que cometen los Traders y por supuesto, como diría Benjamin Graham en el “Inversor inteligente”; la inversión inteligente es aquella que responde a las conclusiones objetivas de un estudio desarrollado, todo lo demás no es inteligente y claro, operar con base a la emoción es el primer error que cometemos a la hora de negociar en nuestros queridos mercados.

Por lo tanto, hecha esta acotación, deberíamos centrarnos en la objetividad de los datos para poder plantear una solución operativa a nuestras inversiones. En este sentido lo primero que debemos preguntarnos es el sentido de la tendencia primaria. ¿Cotizan los mercados de Renta Variable en tendencias alcistas? La segunda pregunta a la que deberíamos dar respuesta hace referencia a la valoración; ¿Son las valoraciones de las compañías buenas?

 

DJ30 Industrial Avg Index

 

La capacidad de dar solución a estas dos cuestiones, debería marcarnos un correcto planteamiento operativo, en el que una vez más procedamos con el sistema completo de Trading, es decir, en la selección de valores (qué activos operamos y qué estilo de Trading aplicamos); la gestión de la pérdida y la gestión del beneficio. Si somos consecuentes y seguimos esta arquitectura operativa, probablemente dediquemos un tiempo al análisis y planteamiento de la hipótesis operativa y eso nos invite a tomar decisiones, no solamente basadas en la ansiedad, sino en saber qué tipo de operativa llevamos a cabo y de qué manera protegemos el capital, ambas fundamentales desde mi humilde punto de vista.

Si pasamos al plano analítico y tratamos de resolver las dos primeras cuestiones, debemos plantear claramente si la tendencia es alcista o bajista y en qué sentido deberíamos posicionarnos. En Blackbird, estamos trabajando en la actualidad en una definición precisa y profesional sobre lo que significa tendencia primaria y hemos tratado de parametrizarla en función de diferentes factores. Por ejemplo, si seguimos la teoría de Dow, deberíamos quedarnos con dos conceptos clave; la amplitud de mercado y el principio de confirmación y divergencia. Este planteamiento nos lleva a pensar en la pauta básica de movimiento del precio, es decir los impulsos y las correcciones, puesto que su correcta interpretación marca con claridad el sentido de la tendencia, ¡si es que hay tendencia! Finalmente, utilizamos indicadores técnicos de consenso, como por ejemplo una media móvil de largo plazo, o la proximidad sobre los máximos y mínimos de 52 semanas. Y en último lugar, hemos incorporado el MACD mensual, como elemento confirmador del movimiento, para tener una idea clara sobre la tendencia principal del mercado, ¡siempre!

Si analizamos los indicadores de amplitud de mercado, encontramos claramente un proceso de debilidad en las bolsas globales, con la mayor parte de los índices rebotando desde su zona de mínimos de 52 semanas en soporte, y con la práctica anulación de las pautas impulsivas que dieron comienzo en Europa en enero de este año, tras la aprobación del esperado QE. Esta situación, en la que no hay definición sobre lo que es un impulso o una corrección, nos invita a pensar que el mercado está en una fase primaria en rango, lo que está confirmado por el conjunto de mercados de Renta Variable globales.

Si hacemos uso de indicadores de consenso, como por ejemplo la MME40 semanas y el MACD mensual, podemos observar algo ciertamente intrigante; los principales índices bursátiles sin excepción han dado una señal de venta clara, cotizando por debajo de las medias de consenso y el MACD, con un nivel de cotización que como decía, nos marca un rebote desde la zona de los mínimos de 52 semanas en un número importante de valores de gran capitalización. Por lo tanto, sin poder hablar todavía de mercado bajista, es obvio que el mercado en agosto dio comienzo a algo potencialmente bajista e insisto, no hay que dejar que los sesgos condicionen nuestra operativa, de la misma manera que la codicia. Los indicadores no me han dado otra información, más allá de que nuestro indicador CMII el Blackbird Composite Momentum Indicator, marca un rebote de momento, dentro de un mercado técnico en distribución y bajista.

Si tratamos de responder la segunda cuestión, es decir, resolver la duda de si las bolsas están baratas o caras, ¡aquí la divergencia es máxima! Hemos advertido sobre los riesgos que puede provocar la subida de tipos de interés sobre la moral del consumidor americano. Sin embargo, si analizamos los datos en general, podemos concluir fácilmente sobre que las bolsas están justamente valoradas. Pero si prestamos especial atención a la composición sectorial, nos encontramos con un GAP importante entre las compañías cíclicas y las compañías de consumo de servicios, biotecnológicas y compañías de internet. Las grandes petroleras mundiales, así como los sectores de materias primas han sufrido batacazos importantísimos en sus cotizaciones, hundiendo sus capitalizaciones en mínimos de una década en algunos casos. Si atendemos a los efectos que el QE ha tenido sobre el consumo y el “Obamacare” sobre las farmacéuticas, podemos entrever que los beneficios a pesar de ser importantes, se han sujetado sobre expectativas infundadas, como he mantenido muchas veces, y manteniendo una media de valoración en torno a 30 veces beneficios, un 100% por encima de la media histórica de valoración, con los flagrantes casos de las redes sociales que como Facebook, Linkedin o Amazon, cotizan alrededor de 100 veces sus ganancias.

 

DJ Industrial Avg Index

 

Como podemos observar, los mercados de Renta Variable están absolutamente indefinidos, con muchas divergencias, entre mercados sobrecomprados, que están en momento técnico pero caros, y mercados sobrevendidos técnicamente bajistas, pero que están por valoración baratos. Con una oportunidad de rebote a corto plazo, pero una estructura en rango y debilidad a largo plazo, con bolsas en Europa baratas (cotizando a niveles de 1.998 sin contemplar dividendos) y bolsas americanas en máximos históricos, con algunos sectores absolutamente en burbuja. Y si me permiten, con una burbuja todavía peor en los precios de la Renta Fija y una guerra de divisas, que complica todavía más la inversión en un entorno de nula rentabilidad de los activos libres de riesgo. En dicho entorno, desde Blackbird hemos optado por una estrategia de convicción en volatilidad.

Operativamente, esta idea consiste en buscar una exposición del 50% de nuestra cartera, en activos de valor, comprando compañías infravaloradas y con la perspectiva en el largo plazo, como por ejemplo Colonial, Lenta, Indra y a la espera de incorporar Repsol, Arcelor Mittal, Acerinox y Volkswagen; ¡cuando las circunstancias coyunturales mejoren! Para el 50% restante buscamos operativa en rebote, con el propósito de aprovechar el momento de corto plazo, bajo sistemas de salida cortos y en compañías sobrevendidas pero que no estén endeudadas como por ejemplo Mapfre, Dia, BME, BMW, Telefónica, BBVA o Santander. A corto plazo buscamos entradas graduales, siempre con protección de capital y con la idea de mantener la liquidez en activos monetarios denominados en USD, si volvemos a un proceso de volatilidad.

A todo ello, tratamos de proteger el riesgo sistemático, el de mercado, bajo cobertura sobre mercados sobrecomprados como por ejemplo el Nasdaq y como siempre, dejando que las inversiones maduren, sin pensar en lo que vale nuestra cartera hoy y pensando en que cada vez tengamos mayor valor intrínseco, potencial de revalorización y la certeza de que somos capaces de entender los riesgos y tener un plan B, en caso de que las cosas sucedan del modo que no habíamos previsto.

Con este planteamiento y mucha paciencia, podemos frenar nuestro ímpetu de tratar de coger al vuelo toda inversión que veamos, pensando que el tiempo se acaba y sin recordar aquello tan valioso de que el tiempo en el mercado es un factor tan importante o más que el precio, y que la ansiedad no ayuda al operador, más bien lo agrede en su espíritu y con el objetivo de tratar de generar más valor a largo plazo, para que poco a poco, el proceso de maduración nos de un resultado positivo, que al fin y al cabo es lo que buscamos en la operativa bursátil. ¡Siempre!

 

Gisela Turazzini

CEO, Blackbird

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